El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que el Gobierno federal tomará el mando de la Policía Metropolitana de Washington y enviará a la Guardia Nacional para reforzar la seguridad en la capital. La medida, presentada como parte de su campaña para “controlar el crimen” y “embellecer” la ciudad, ha sido justificada por el mandatario como respuesta a lo que denomina una “Emergencia de Seguridad Pública”.
Control federal sobre la fuerza policial
Acompañado por su gabinete, Trump explicó que invoca la sección 740 de la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia (Home Rule Act), vigente desde 1973, que le permite asumir de forma extraordinaria el control de la policía local en situaciones específicas.
Según el presidente, la tasa de homicidios en Washington supera la de “algunos de los peores lugares del mundo”, mencionando a México y Bagdad. Sin embargo, cifras del propio Departamento de Policía Metropolitana muestran que la delincuencia violenta alcanzó en 2024 su nivel más bajo en tres décadas y ha disminuido un 26 % en lo que va de 2025.
Una ofensiva con miras nacionales
Trump afirmó que esta “acción histórica” busca “rescatar la capital nacional del crimen, el derramamiento de sangre y el caos”, y adelantó que será el inicio de una ofensiva más amplia para “retomar el control” de ciudades en todo el país que, a su juicio, están amenazadas por la violencia y la inmigración irregular.
“Vamos a empezar con fuerza en D.C. y a limpiarla muy rápido. Pero esto irá más allá”, advirtió. En su red social Truth Social, también prometió una ciudad “más hermosa y más segura que nunca”, señalando que las personas sin hogar “tendrán que marcharse de inmediato” a otros lugares.
Contexto y antecedentes
La escalada retórica del mandatario se intensificó tras la agresión a un alto funcionario del Departamento de Eficiencia Gubernamental durante un intento de robo de vehículo. En los últimos meses, su administración ya había reasignado unos 900 agentes del FBI para reforzar operativos vinculados a la aplicación de leyes migratorias.
En paralelo, este fin de semana Trump ordenó el envío de 700 marines a Los Ángeles en medio de protestas, en un nuevo capítulo de su estrategia de seguridad que combina presencia militar y control directo sobre cuerpos policiales.
Trump asume control de la policía en Washington y despliega a la Guardia Nacional para “restaurar el orden”












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